Capítulo 1: Un día de verano ♥

7.5.09 en 15:35
Mientras caminaba por la acera, me preguntaba como es que yo había llegado hasta ahí. Si, como es que había pasado todo tan rápido, y sin darme cuenta, estaba en una ciudad desconocida, con gente nueva, lugares nuevos y, hasta sensaciones nuevas. Dejando a mi antiguo colegio atrás, y con el, a mis amigas y amigos también. Estaba atardeciendo, y pensé que mi madre se preocuparía. Los árboles se veian de un extraño color verde cálido, y todo reflejaba una hermosa tarde de verano, acogedora. En la calle, no había ninguna respiración más que la mia, y pensé que cualquiera hubiese estado feliz en aquel lugar, pero para mi, todo tenía un tono más grisaceo, más triste, aunque no le pusiera oposición.

¡Zás! un perro rompio la bolsa con el pan aun tibio que traia entre mis manos que mi madre me había encargado ir a comprar, sin darme cuenta, en dos segundos todo el pan estaba desparramado en el suelo. Le grité al perro para que se fuera, cosa poco normal en mi, puesto que le tengo cierto temor a los perros. Pero, al darme cuenta que el no se fue y comenso a comer pan, me dio cierto miedo, y segui mi camino casi corriendo. Llegué a mi nueva y desconocida casa en cosa de 3 minutos, o menos, estaba sobresaltada, y cerre la puerta de entrada con un portaso. Si ubiese llegado así a mi antigua casa, donde yo y mi mamá eramos felices, ella ubiera venido a recibirme y a preguntarme preocupadamente que me había pasado, dandome un abrazo. Pero ahora, sentandome en un sillón, con todo disperso al rededor, calmé mi respiración y la esperé en vano. Me extraño que ni siquiera me ubiese dicho desde la otra habitación algo como "¡Hey! cariño, ¿qué te ha pasado?", pero n
o me dijo nada de eso, y agudisándo el oído para descubrir el porque de todo esto, escuché unos leves gemidos. Fui despreocupadamente a la pieza de mi mamá, que estaba en el segundo piso, pero, ¡HORROR! mi mamá y Cris (su nuevo esposo) estaban besádose, y creo que iva para algo más, porque esos besos se veían con otras intenciones. Me quede estupefacta mirandolos, casi embobada, y como no se percataron, tube que darle fin a esa situación, y les dije "¡Parece que no les vasto con la luna de miel! ¿eh?" la verdad esque quería sonar chistosa, pero más que chistosa, soné horrible, casi cruel. Se separaron en el instante, y mi madre, avergonzada dijo:

- Sam, lo siento, esto.. yo, no sé.

- Que vá mamá, no importa, pero si quieres intimidad con Cris, tan solo dime, y no me des excusas estúpidas como que valla acomprar pan. -la verdad, es que en ese momento me dio mucha ira, no lo entendia, no le bastaba tan solo con venirse a la ciudad donde vivía su nuevo amor, si no que además me ponía excusas de lo más idiotas-

- ¡Samantha Stewart! ¡No crees que...!

No le escuche más, había bajado corriendo las escaleras hacia en primer piso, y me encerré en mi habitación, escuche tan solo un leve murmullo, y algunos pasos, era como si mi madre estubiese dispuesta a bajar y castigarme, pero pareciera que Cris la ubiese tranquilizado.. pues no lo sé. Realmente, me cae bien Cris, pero no soporto que mi mamá crea que el va a reemplazar a mi papá.. esa es una de las cosas que odio, la otra cosa que odio es que me llame por mi nombre y primer apellido, me hace recordar a mi padre, preferiria que solo me dijiese "Samantha" o simplemente "Sam".

En ese instante no sabía lo que hacía. Cerré mi puerta con seguro y me estiré en mi cama. Me puse mi ipod y escuche la radio, estaban dando no se qué de Belanova, la verdad es que en ese instante creo que me relajo esa canción, me puse a ver mi cuaderno de recuerdos de mis amigos de mi antiguo colegio, y lloré por varias horas.

2 comentarios, ¡deja el tuyo!

  1. Sara Says:

    lindo lindo! ^.^

  2. Sonja Says:

    =) que bkn que estes escribiendo! me gusto =). voy a seguir con los otros capitulos =) jejeje

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7.5.09

Capítulo 1: Un día de verano ♥

Mientras caminaba por la acera, me preguntaba como es que yo había llegado hasta ahí. Si, como es que había pasado todo tan rápido, y sin darme cuenta, estaba en una ciudad desconocida, con gente nueva, lugares nuevos y, hasta sensaciones nuevas. Dejando a mi antiguo colegio atrás, y con el, a mis amigas y amigos también. Estaba atardeciendo, y pensé que mi madre se preocuparía. Los árboles se veian de un extraño color verde cálido, y todo reflejaba una hermosa tarde de verano, acogedora. En la calle, no había ninguna respiración más que la mia, y pensé que cualquiera hubiese estado feliz en aquel lugar, pero para mi, todo tenía un tono más grisaceo, más triste, aunque no le pusiera oposición.

¡Zás! un perro rompio la bolsa con el pan aun tibio que traia entre mis manos que mi madre me había encargado ir a comprar, sin darme cuenta, en dos segundos todo el pan estaba desparramado en el suelo. Le grité al perro para que se fuera, cosa poco normal en mi, puesto que le tengo cierto temor a los perros. Pero, al darme cuenta que el no se fue y comenso a comer pan, me dio cierto miedo, y segui mi camino casi corriendo. Llegué a mi nueva y desconocida casa en cosa de 3 minutos, o menos, estaba sobresaltada, y cerre la puerta de entrada con un portaso. Si ubiese llegado así a mi antigua casa, donde yo y mi mamá eramos felices, ella ubiera venido a recibirme y a preguntarme preocupadamente que me había pasado, dandome un abrazo. Pero ahora, sentandome en un sillón, con todo disperso al rededor, calmé mi respiración y la esperé en vano. Me extraño que ni siquiera me ubiese dicho desde la otra habitación algo como "¡Hey! cariño, ¿qué te ha pasado?", pero n
o me dijo nada de eso, y agudisándo el oído para descubrir el porque de todo esto, escuché unos leves gemidos. Fui despreocupadamente a la pieza de mi mamá, que estaba en el segundo piso, pero, ¡HORROR! mi mamá y Cris (su nuevo esposo) estaban besádose, y creo que iva para algo más, porque esos besos se veían con otras intenciones. Me quede estupefacta mirandolos, casi embobada, y como no se percataron, tube que darle fin a esa situación, y les dije "¡Parece que no les vasto con la luna de miel! ¿eh?" la verdad esque quería sonar chistosa, pero más que chistosa, soné horrible, casi cruel. Se separaron en el instante, y mi madre, avergonzada dijo:

- Sam, lo siento, esto.. yo, no sé.

- Que vá mamá, no importa, pero si quieres intimidad con Cris, tan solo dime, y no me des excusas estúpidas como que valla acomprar pan. -la verdad, es que en ese momento me dio mucha ira, no lo entendia, no le bastaba tan solo con venirse a la ciudad donde vivía su nuevo amor, si no que además me ponía excusas de lo más idiotas-

- ¡Samantha Stewart! ¡No crees que...!

No le escuche más, había bajado corriendo las escaleras hacia en primer piso, y me encerré en mi habitación, escuche tan solo un leve murmullo, y algunos pasos, era como si mi madre estubiese dispuesta a bajar y castigarme, pero pareciera que Cris la ubiese tranquilizado.. pues no lo sé. Realmente, me cae bien Cris, pero no soporto que mi mamá crea que el va a reemplazar a mi papá.. esa es una de las cosas que odio, la otra cosa que odio es que me llame por mi nombre y primer apellido, me hace recordar a mi padre, preferiria que solo me dijiese "Samantha" o simplemente "Sam".

En ese instante no sabía lo que hacía. Cerré mi puerta con seguro y me estiré en mi cama. Me puse mi ipod y escuche la radio, estaban dando no se qué de Belanova, la verdad es que en ese instante creo que me relajo esa canción, me puse a ver mi cuaderno de recuerdos de mis amigos de mi antiguo colegio, y lloré por varias horas.

2 comentarios:

Sara dijo...

lindo lindo! ^.^

Sonja dijo...

=) que bkn que estes escribiendo! me gusto =). voy a seguir con los otros capitulos =) jejeje

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